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Hoy hemos partido desde Beit Sahour, el barrio de Bethlehem donde nos alojamos, en dirección al Valle del Jordán para conocer la realidad de esta zona tan castigada y hacer labores de reconstrucción con la organización Jordan Valley Solidarity Movement.

Desde el autobús pudimos ver que existen asentamientos más lejos de Jerusalem los cuales forman parte del Municipio, cuando en cambio, comunidades de palestinas son mucho más cercanas geográficamente, quedan fuera de éste. Este hecho, se trata de una estrategia para estrangular Cisjordania y a la vez, hacer que aumente la población judía de Jerusalem y reducir la palestina.

Jericho

Rodeadas por un paisaje árido, con pocos árboles a la vista, nos adentramos a los alrededores de la región de Jericho, la primera ciudad conocida del mundo. Antes de la ocupación el paisaje era más verde, pero debido a la quema intencionada de bosques de los sionistas, la construcción de grandes pozos de profundidad ilimitada, la extracción desmesurada de agua de los ríos de Israel,  así como el aumento de las temperaturas, y el aumento de la construcción de asentamientos colonos  en zonas boscosas, el desierto cada día va ganando terreno, y vivir allí resulta cada vez más duro. Existen numerosas plantaciones de dátiles que exporta ilegalmente Israel a territorios como el estado español.

El área es zona C, militarmente cerrada, excepto la ciudad, que es zona A. Desde el 1992, todas las palestinas que quieran viajar del Norte al Sur de Cisjordania han de pasar por una sola carretera llena de Checkpoints, donde los soldados pueden decidir si pasas o no. Para que nos hagamos una idea, un soldado cualquiera puede decidir que el Presidente de Palestina no puede pasar por el checkpoint.

Camino de Jericho

Si una palestina de Cisjordania quiere salir del país, solo lo puede hacer por el paso fronterizo King Hussein Bridge Border Cross, y coger un avión des de Jordania. Este trayecto, además de estar regulado por un control, el cual tiene las horas de apertura limitadísimas (12h horas al día de lunes a jueves, y 2 horas los viernes y los sábados), resulta muy caro por todas las tasas que Israel y Jordania les hacen pagar. Además los vuelos desde Aman resultan mucho más caros, recordemos que Palestina actualmente no tiene aeropuertos, y que se les niega a viajar desde Tel Aviv. Sólo en el territorio de Cisjordania hay 650 checkpoints para conectar las 227 zonas aisladas por el sionismo.

El Valle del Jordán

La mayoria del valle está habitado por comunidades beduinas que diariamente ven cómo sus campamentos son destrozados por el ejército israelí. Su principal modo de subsistencia es el pastoreo, la ganadería y la agricultura, una actividad que se ve truncada por su expulsión del territorio. Es común que se les fuerce a instalarse en tierras que previamente han sido expropiadas a otros palestinos, creando así un conflicto entre ambos grupos. Muchas beduinas viven actualmente como refugiadas internas.

Para ilustrar este proceso de limpieza étnica en el Valle del Jordán, cabe mencionar que antes de 1967 había 320.000 habitantes palestinas, mientras que ahora hay 56.000. Muchas de ellas han sido asesinadas, otras han tenido que exiliarse a otros lugares. El Valle del Jordán es una de las partes más oprimidas de Cisjordania, ya que el 95% del territorio es zona C (controlada civil y militarmente por Israel). En este caso las tierras usurpadas son mayoritariamente para uso militar, así como para asentamientos y cultivos sionistas. Desde 2010 el Estado de Israel ha ganado más de 1.025 millones de Dólares con la explotación del valle de manera ilegal. De esta manera viola las leyes internacionales al sacar un beneficio económico de la ocupación (en esta zona actúan empresas de bebida, como Soda Stream, o de cosméticos, como Ahava). Los palestinos y palestinas de la zona se sienten abandonadas, pues ni siquiera la Autoridad Nacional Palestina da la cara por ellos (muchos nos hablan de la corrupción que afecta a este poder, y que está estrechamente relacionada con el hecho de ser una autoridad también orpimida y maniatada).

 Desde 1967 el Valle del Jordán es un objetivo estratégico clave para Israel debido a su riqueza natural, a sus grandes reservas hídricas y a su localización fronteriza con Jordania. Para hacernos una idea, dos tercios del agua que se consume en Palestina Histórica (lo que ahora se considera Israel y el resto de Palestina) proceden de aquí. Además, los 10.000 colonos asentados ilegalmente en el Valle del Jordán gastan 6.6 veces más que los 56.000 palestinos que resisten.

Las comunidades palestinas que pueden utilizar pozos es porque éstos fueron construidos antes de 1967, momento en que el control pasó de manos jordanas a manos israelís. No obstante, por ley, sus pozos sólo pueden alcanzar unos 100-150 metros de profundidad, mientras que los de los colonos pueden llegar a los 750-800 metros. El acaparamiento del agua por parte de Israel supone un impacto ecológico devastador tanto para la flora como para la fauna, desembocando en una desertización imparable. Una muestra de la pérdida de biodiversidad debido a la falta de agua en el río es la desaparición de hierbas medicinales, que tradicionalmente tenían una utilidad fundamental. Otra medida que nos indigna es la confiscación de placas solares por parte, de nuevo, del Estado opresor.

Jordan Valley Solidarity Movement

Llegamos a nuestro destino: Fasayl, una comunidad asediada por las colonias y muy golpeada por la política indiscriminada de demoliciones. Allí está la sede del Jordan Valley Solidarity Movement, una organización que trabaja por la solidaridad en esta área. Entorno a ella, se organiza la lucha contra las demoliciones, y se apoya a campesinos y ganaderos. Reciben apoyos internacionales para reconstruir infrastructuras de todo tipo: escuelas, carreteras, casas, etc. También intentan intervenir cuando surge cualquier tipo de emergencia, a pesar de los pocos recursos que tienen.

La comunidad de Abu Saqr

Visitando la comunidad del un beduino, Abu Saqr, con Jordan Valley Solidarity Movement

Actualmente, uno de sus proyectos es la creación de una escuela en Tubas, ya que la que anterior fue destrozada por los bulldozers. Lamentablemente, la burocracia también afecta alas ayudas internacionales, y a veces surgen situaciones absurdas. Por ejemplo, la organización esperaba una donación internacional para comprar un autobús, pero su demolición hizo que el autobús no llegara con facilidad. Nos cuentan que necesitan ambas cosas a la vez: autobús y colegio, porque el colegio se puede construir en poco tiempo con la ayuda suficiente, pero si no hay autobús no hay niños y sin niños es más fácil que Israel tire abajo el colegio.

Los juicios del apartheid

Estando reunidas ya con Rashed, el coordinador de Jordan Valley Solidarity Movement, y con otros compañeros internacionales, hablamos de leyes y juicios. Nos explican cómo son los procesos de detención de las palestinas y cómo son los juicios contra las demoliciones. Ciertamente, las palestinas lo tienen difícil para defenderse en un juicio porque la imparcialidad afecta a todo el proceso. La ley ‘civil’ palestina tiene potestad en zonas A y B, siempre que no se adelante el ejército israelí, y se aplica para delitos cotidianos. En zona C es siempre el ejército israelí el que aplica y ejecuta las 1.600 leyes específicas para palestinos (prevaleciendo, como hemos dicho, su autoridad sobre A y B por encima de la policía palestina.

La lucha de quien resiste

Después de comer, y de comprobar la calurosa acogida de la comunidad de Fasayl, visitamos a Abu Saqr, un hombre de unos 60-70 años que resiste entre colonias y zonas militares. Abu Saqr es el representante de su comunidad, y coordinador del sindicato de pastores. Desde 1967 tiene miles de duros relatos sobre la opresión. Sus casas han sido demolidas en numerosas ocasiones y actualmente el lugar donde vive tiene un aspecto más similar al de una conjunto de chabolas (con materiales muy precarios, sin agua, con poca salubridad) que a una casa. De las 350 familias que había en 1965 sólo quedan 14. Derribos de sus tanques de agua, detenciones y palizas son algunas de las historias que nos cuenta. El corazón se nos encoge cuando nos cuenta cómo tuvo que ver morir a su hijo de 8 años, que tras sufrir una caída se desangró ante sus ojos. La ambulancia no llegó a tiempo por la restricción de movimiento que impone Israel.

Abu Saqr

Abu Saqr, en el centro, mientras nuestro coordinador palestino Baha Hilo traduce sus palabras del árabe al inglés

Le preguntamos cómo pueden permanecer los palestinos unidos cuando ni siquiera les permiten estar cerca físicamente. Él nos explica que lo que les conecta es precisamente saber qué es lo que pasa cuando se les desconecta de la tierra. “¿Qué es lo más difícil?” preguntamos, “¿hay algo fácil?” nos contesta. Y es que, suela con el día en que pueda dedicar su trabajo y su esfuerzo a hacer de su tierra un lugar más sostenible, de sus cultivos algo mejor, de su tiempo algo que no sea luchar contra la opresión.

Sus ojos son serenos, su mirada firme. “Tu honor es la tierra” nos dice, “esta tierra recoge la historia de mi pueblo”. Una tierra manchada de sangre, de trabajo y de dignidad que, él dice, jamás le arrebatarán.

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Las muchas caras de la ocupación

Publicado: 19 octubre, 2014 de accionenredinternacional en Sin categoría
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La ocupación puede tomar muchas caras, algunas pueden disfrazarse incluso de iniciativas verdes.
Así nos describen Saber Jaber e Ilan Pappé lo que se esconde tras los bosques de coníferas plantados por el estado de Israel desde 1948.
La plantación del bosque de Yatir, por ejemplo, esconde el desplazamiento de l@s residentes beduin@s del irreconocible pueblo de Atir.
El pino es una especie europea no vista en Oriente Medio hasta el siglo XX. La trajeron l@ colon@ sionistas por 2 razones principalmente:
– Permitir a l@s colon@s israelíes sentir que han emigrado a una parte de Europa, revitalizar y europeizar lo que a sus ojos era un desierto árabe, del mismo modo que creyeron venir a “civilizarlo”.
– Cubrir las ruinas de aldeas y barrios dejadas tras la Naqba en 1947-1948, debido al rápido crecimiento de dichas especies
Estos bosques se presentan como grandes pulmones verdes, como el del Parque Nacional Monte Carmelo (cercano a Haifa), que oculta los pueblos ya perdidos de Ijzim, Umm al-Zinat y Khubbaza, que ya no pueden verse ni en los mapas.
Éste método no paró en 1948. Durante la ocupación de Cisjordania y Jerusalén en 1967 nuevos pinos se plantaron para esconder los pueblos de Imwas, Yalo y Beit Nouba, en el valle de Latrun cerca de Jerusalén. Este parque llamado Canadá esconde la expulsión de la población de la zona.
El método además de cínico no es tan ecológico como quieran hacer creer, ya que las coníferas acidifican el suelo, y el cambio de pH dificulta el crecimiento de especies autóctonas alterando el ecosistema al completo.

Otro método de ocupación es dificultar la recogida de olive todos los otoños. Muchos pueblos, aislados de sus tierras de cultivos por muros, colonias y checkpoint, sólo tienen permiso para acceder a ellas un par de veces al año, para la siembra y la recogida.
La recogida de olivas puede variar entre dias o semanas según cuántos árboles posea cada familia.
En el pueblo de Salem, cerca de Nablus, este año sólo han recibido permiso para recolectar durante 5 días, sin tener en cuenta número de árboles y/o hectáreas. Aunque toda la familia se afana de 6 de la mañana hasta el atardecer, no todas tendrán tiempo de recogerlo. Por ello algunas empezaron antes de los días establecidos, aunque las autoridades israelíes expulsaron a quien encontraron haciéndolo. Algunas personas incluso se quejan de haber sido expulsadas al medio día incluso los días establecidos por el permiso.
Algunas familias encuentran tras meses sin acceso a sus tierras muchos árboles dañados por colon@s israelíes, los cuales en la mayor parte de los casos incluso si son pillad@s in fraganti no son penalizad@s por ello. Esto se une a las cada vez mayores dificultades de acceso por el crecimiento de las colonias israelíes.
En otras ocasiones l@s colon@s no sólo atacan árboles sino también personas, la semana pasada sin ir más lejos una mujer palestina tuvo que ser hospitalizada en el pueblo de Kfar Yassuf haber sufrido un apaleamiento.

Pero desde la sutileza a la violencia directa, hay incluso casos de crímenes de guerra.
Como los planes de transferir 12500 beduin@s del valle del Jordán y el área de Ma’ale Adumim, a una colonia que llamarán Ramat Nu’eimeh y situarán cerca de Jericó. Las autoridades israelíes dicen buscar da una vida digna y proveer de servicios a las comunidades semi-nómadas esparcidas por el Valle, pero lo cierto es que no les han preguntado.

Mapa del futuro "Ramat Nu’eimeh", cortesía de "Bimkom"

Mapa del futuro “Ramat Nu’eimeh”, cortesía de “Bimkom”

El plan no tiene en cuenta que estas comunidades se dedican al pastoreo semi-nómada y una vivienda fija les dificultará su método de vida. La zona no tiene pastos fértiles que puedan mantener durante un año entero al rebaño.

De hecho, la localización del enclave se sitúa entre zonas militares de entrenamiento, colonias israelíes y checkpoint que previenen el acceso a cualquier pasto desde allí.
Por otro lado el plan pretende unir y hacer convivir a distintas tribus beduinas en contra de sus costumbres y con las tensiones sociales que esto pudiera generar.
La mayor parte de las tribus beduinas de Cisjordania provienen del desierto del Neguev, al sur de Israel, del cual fueron expulsadas en 1948. Desde las nuevas ocupaciones en 1967 hasta la actualidad, las tribus se han visto obligadas a resituarse en varias ocasiones, debido al crecimiento de las colonias, las zonas de entrenamiento y las zonas declaradas como reservas naturales. Por ello cientos de casas tienen orden de demolición y otras tantas ya han sido demolidas.
Por ello muchas de estas tribus viven sin acceso a la electricidad o al gua, y con dificultades para disfrutar de servicios sanitarios o a la educación.
A esto se refieren l@s palestin@s como “la naqba continua”, porque desde 1948 y aún hoy, siguen siendo expulsados de su tierra, desposeídos de sus medios de vida y borrad@s de los mapas, ya sea mediante maquillados bosques y reservas o con cruentas transferencias de población a nuevos guetos (sírvase la ironía un@ mism@)

El Plan Prawer no debe implementarse

Publicado: 25 noviembre, 2013 de accionenredinternacional en Sin categoría
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El 24 de Junio, el parlamento israelí (la Knesset), aprobó el Plan Prawer, que pretende destruir más de 35 pueblos del desierto de Al Naqab y forzar el desplazamiento de más de 70.000 beduín@s.

Como respuesta el 30 de noviembre se realizará una campaña con el lema “Prawer no puede pasar”.

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Desde la campaña nos ofrecen los siguientes hechos e información al respecto:

–          L@s beduín@s no son itinerantes, sino la población indígena de Al Naqab:

  • Exiisten referencias históricas de que habitaban la zona desde el siglo VII, con referencias del Imperio Otomano desde el siglo XV.
  • El 90% de la población habitante de Al Naqab proceden de los desplazamientos forzosos debido a la Nakba en 1948.
  • En contra de los estereotipos, algunos estudios revelan que la población beduína se asienta en pueblos desde hace más de un siglo, con restos de antiguos pueblos de vida rural que lo confirman.

–          Las Naciones Unidas reconocen a la población beduína como indígenas de Al Naqab:

  • El artículo 8 de la Carta sobre los Pueblos Indígenas de la ONU, la población indígena tiene el derecho a no ser asimilada forzosamente o a ver destruída su cultura. La carta también afirma que los Estados deben proveer de mecanismos para prevenir la desposesión de tierras, recursos, cualquier transferencia forzosa o el efecto de cualquier violación de sus derechos.
  • El Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU declaró que el Plan Prawer es una grave violación de los Derechos Humanos.
  • Al informador de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, le prohibieron la entrada en Israel, y describió la política de demoliciones como el medio con el que Israel mantiene el control sobre Al Naqab, con una motivación de discriminación racial en sí misma.

–          Las estimaciones de varias ONG y expert@s calculan que más de 70.000 beduín@s palestin@s con ciudadanía israelí se verán forzosamente desplazad@s:

  • La Oficina del Primer Ministro Israelí calcula que afectará a unas 30.000 personas, pero es un cálculo a la baja ya que también reconoce que decenas de miles serán realojadas a decenas o cientos de metros de su lugar de origen. Dicho realojamiento significa limpieza étnica de la zona.
  • Conseguir el reconocimiento de un pueblo no garantiza el mantenimiento de sus estructuras, un gran número de habitantes del pueblo puede verse realojad@s en el centro del mismo. Tampoco garantiza mantener los servicios públicos o la emisión de permisos de construcción.

–          El Plan Prawer desplaza forzosamente a 35 pueblos beduinos:

  • En el lugar de las decenas de miles de habitantes desplazad@s el Gobierno Israelí pretende situar nuevas colonias judías, parte de ellas de las ruinas de los pueblos beduinos.

–          El Plan Prawer confiscará unos 600.000 dunam de tierra a sus propietari@s árabes:

  • La superficie de AL Naqab es de unos 13 Millones de dunam, l@s árabes beduin@s reclaman la propiedad de unos 900.000 dunam (un 6% de la tierra), siendo un 30% de la población de la zona. Según la ley a ese 30% de la población se le alojará en un 1% de la tierra.

–          El plan Prawer viola los derechos constitucionales de l@s beduin@s palestin@s y concentra poder, autoridad y potencia para llevar a cabo procedimientos arbitrarios en las manos de representantes gubernamentales:

  • Impone severas sanciones a quien no cumpla con la ley, con hasta 2 años de cárcel si no abandonan sus tierras.
  • Entrega el poder al representante gubernamental sobre la policía y l@s jueces; pudiendo emitir y ejecutar órdenes de demolición por sí mism@.
  • Sólo se pueden apelar las órdenes por escasas cuestiones técnicas y en menos de un mes.
  • La ley invalida las leyes de herencia de la tierra.

–          El Plan Prawer rompe el tejido social de l@s beduín@s y saquea sus recursos comunitarios de l@s palestin@s de Al Naqab:

  • La confiscación de tierras tendrá un gran impacto socio-económico en las condiciones de vida de las comunidades beduinas, volviendo implausible el modo de vida dependiente de la agricultura y ganadería.
  • Dichos pueblos otorgan una sensación de seguridad y familiaridad que perderían en grandes ciudades.

–          L@s árabes de Al Naqab han presentado una alternativa al Plan Prawer:

  • El Consejo regional de los pueblos no reconocidos ha propuesto una alternativa que implica el reconocimiento de dichas localidades en los patrones del plan.
  • Los pueblos árabes de Al Naqab cumplen los criterios para ser reconocidos legalmente según los estándares profesionales del departamento.

–          El Plan Prawer es racista y representa el sistema de apartheid israelí:

  • El plan prohíbe el establecimiento de cualquier comunidad árabe al oeste de la carretera 40.
  • L@s ciudadan@s árabes y judí@s son juzgados bajo 2 sistemas legales completamente distintos, l@s primer@s por leyes militares mientras que l@s segund@s disfrutan de plenos derechos constitucionales.

Siqueréis más información o apoyar la campaña. Podéis hacerlo pinchando el siguiente enlace

Día 12: Llegada al Jordan Valley

Publicado: 22 agosto, 2013 de accionenredinternacional en Sin categoría
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Salimos por la mañana temprano a conocer una de las zonas más deprimidas de Palestina, el valle del Jordán.

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comunidad beduina

Tras un pequeño receso para que algun@s probaran el agua y el barro del mar muerto, nos reunimos con Rasheed Jhaled, director de la Jordan Valley Campaign (2004).

Desde esta organización intentan ayudar a las comunidades beduinas de la zona recontruyendo las casas que l@s israelíes tiran, montar tuberías que provean de agua a las comunidades, escuelas, centros de salud…

En el valle del Jordán hay 2 pueblos considerados zona A (control administrativo y de seguridad palestina), algunos 6 pueblos en zona B (Administratción palestina y militar israelí) y otras 35 pequeñas comunidades y el resto del terreno es zona C (control total israelí). Aunque en la práctica l@s soldad@s israelíes pueden entrar donde les apetezca.

En la zona C l@s beduin@s no tienen permiso para usar el agua ni del río Jordán ni de los manantiales (los manantiales sólo para el ganado, nnca almacenar el agua y no todos los manantiales tienen acceso para palestin@s), así como sólo pueden comprar tanques de agua a la compañía israelí Mekorot. Mientras que l@s colon@s de esta zona reciben 64 litros por persona/día  gratis más lo todo lo que necesiten para cultivos y ganado; l@s beduín@s tienen que conformarse con 4 litros de agua/día.

La mayor parte de los pueblos no tienen acceso a la electricidad o a unas tuberías distribuidoras de agua y algun@s tienen que recorrer 15 km para comprar 3 metros cúbicos de agua por 215shekels.

En algunos pueblos los cables de la luz pasan por encima de los tejados y las tuberías bajo sus suelos, y aún así no pueden utilizarlos.

Un ejemplo de solidaridad entre vecinos lo configuran los 3 pueblos de Fasail Alfuqa (el de arriba)  Fasail Althta (el de abajo) y  Fasail aL wasta (el del medio).

Los pueblos  de arriba y de abajo tienen acceso al agua, pero no el del medio. Por lo que los pueblos de arriba y abajo no gastan todo su cupo y las familias permiten que las familias de en medio guarden en tanques parte del agua, con el riesgo consabido de que si los soldados se enteran de que algunas familias le están dando agua a otras es posible que se la corten.

Otro gran problema es que el 57% del Valle se ha denominado “zona de entrenamiento militar”. Estyo significa para las familias que si quieren los soldados hacer prácticas (algunas conjuntas con el gobierno de los Estados Unidos, les pueden sacar a 7 kilómetros de su casa, a pleno sol, y no dejarlos volver en 12 o 25 horas.

Sin embargo algunas de dichas zonas han sido cedidas por el ejército  a los colonos para actividades agrícolas.

Por la tarde visitamos a la familia Abu Najeh, cuya casa fue destruida ayer mismo por el ejército israelí por quinta vez. El padre de familia es n hombre mayor, confuso y desorientado. El abogado que contrataron preguntó las últimas veces a los soldados dónde o cómo podían evitar una nueva demolición y le dijeron que sólo le hacía falta mover unos metros la casa. La ha movido 5 veces ya sin resultado.

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La casa destruida

No tiene más trabajo que una veintena de cabras y ovejas, con las que hace queso para comprar comida. También tienen un pequeño huerto y algunas gallinas. Pero él agradece a Dios que no destruyeran los cercados y la comida de los animales, sólo su casa y sus tanques de agua.

Ahora duermen en una alfombra, cuatro palos y una tela de tejado en el rocoso suelo de este desierto, auque a los niños los suben a un tractor por la noche por miedo a las serpientes y escorpiones.

Rasheed termina criticando a esas ONG y organizaciones que evitan colaborar con proyectos en la zona C porque Israel no da permiso, y cuando vienen es para darles tanques llenos de agua en vez de ayudarles a montar tuberías para que puedan abastecerse por sí mismos.

En general hemos escuchado bastantes críticas de este tipo, l@s palestin@s no quieren más ayuda humanitaria que siga convirtiendo los retazos que quedan de su nación en una gran coalición de ONG.

Ell@s esperan de nosotr@s la ayuda civil y política para poder luchar por sí mism@s, sólo necesitan las herramientas y que les permitamos defender por sí mism@s sus derechos.

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Beatriz Piqueras

Día 6: Bil’in, un ejemplo de lucha no-violenta.

Publicado: 16 agosto, 2013 de accionenredinternacional en Sin categoría
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Hoy nos ha tocado manifestación!!! Nos hemos dirigido hacia el pueblo de Bil’in, para acompañar a sus habitantes en su lucha no-violenta contra el muro de separación. Bil’in está a unos 12 Km al oeste de Ramallah, más o menos en el centro de Cisjordania.

De camino a la villa nos hemos topado de nuevo con la cruda realidad que sufre esta tierra. Hemos pasado al lado de Ma’ale Adummin la colonia más grande de la Cisjordania ocupada (unos 70.000 habitantes). Esta colonia se empezó a construir en el año 1997 y está colindando con Jerusalén, para ello se transfirió a varias tribus de beduinos hacia el vertedero de Abu Dis donde viven en condiciones insalubres.

El sitio donde está ubicado Ma’ale Adummin se llama zona E1, también pertenece a esta zona el terreno que hay sin construir entre Ma’ale Adummin y Jerusalén, el Estado Israelí ha aprobado recientemente un plan para urbanizar esta zona y así conectar Ma’ale Adummin con Jerusalén lo que supondría el aislamiento de Jerusalén Este (que los palestinos anhelan como capital) del resto de Cisjordania.

Siguiendo nuestro camino podemos observar varios campos de olivos talados que fueron propiedad de las distintas tribus beduinas que aún quedan por el lugar, se talaron en la segunda intifada con la excusa de que en ellos se escondían milicianos que disparaban a la carretera por la que circulamos. Estos olivos son a veces el único medio de subsistencias de estas familias.

También nos hemos cruzado con una de las bases militares israelíes más grandes que ocupan Cisjordania y una cantera que administra el Estado Israelí y que extrae recursos en territorio ocupado.

Por fin llegamos a Bil’in, este pequeño pueblo tiene 1800 habitantes la mayoría de ellos musulmanes. Allí nos reunimos con Abdullah, uno de los coordinadores del comité de resistencia popular del pueblo, nos cuenta un poco la historia del pueblo.

Bil’in se encuentra a 4 Km de lo que sobre el papel sería la Línea Verde, el muro de separación les separó del 50% de sus tierras de cultivo (200.000 dunams de un total de 400.000) para ampliar el terreno del asentamiento que tienen al lado, Modi’in Illit. En 2005 el comité de resistencia popular de Bil’in decidió contratar a un abogado israelí para llevar su caso ante los tribunales, también decidieron que todos los viernes saldrían a manifestarse hasta el trazado del muro (que aquí era una sección de alambrada fortificada) de manera no-violenta hasta que recuperaran sus tierras.

En 2007 la Corte Suprema de Israel dio la razón a Bil’in y declaró que el trazado del muro debía modificarse, lograron recuperar un 10% de la tierra que les había sido robada. Esto fue una pequeña gran victoria para este pequeño pueblo, pero el 40% de sus tierras les siguen arrebatadas, por eso han decidido seguir manifestándose hasta que las recuperen.

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En estas protestas ha habido un balance de 2 muertos y 1800 heridos entre activistas palestinos, israelíes e internacionales.

Nos vamos en autobús hasta donde está ubicado el muro donde nos están esperando los soldados en lo alto del muro, casi inmediatamente un chico palestino ha lanzado huevos contra el muro a lo que ha seguido una salva de gases lacrimógenos por parte del ejército. Varios adolescentes del pueblo han lanzado algunas piedras que han vuelto a ser respondidas con gas y granadas aturdidoras. Después de una media hora en esta situación la manifestación ha finalizado sin más incidentes.

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Por la tarde nos hemos reunido con Tariq Dana un profesor de ciencias políticas en la ciudad de Hebrón, nos habla de la sociedad palestina en los Territorios Palestinos Ocupados (TPO), dice que en esta tierra siempre ha habido palestinos a lo largo de la historia, pero no fue hasta 1964, con la creación de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) cuando empieza a forjarse una identidad palestina a raíz de la Nakba, el derecho al retorno de los refugiados y la organización de la resistencia. Dice que esta identidad surge realmente fuera de los TPO. Esta identidad se ve influenciada por movimientos nacionales de liberación de Argelia, Cuba y otros países.  A través de la OLP se empezaron a formar partidos, universidades donde surgen movimientos sociales muy politizados, muchos sindicatos que representan a todos los palestinos, incluso a los que trabajan o viven dentro de Israel y movimientos de mujeres entre otros. Cada vez hay un descontento mayor, lo que desencadena una revuelta popular que sería denominada la 1ª Intifada, su éxito radica en que son movimientos de masas de voluntarios  y se llevó una lucha muy organizada donde los partidos políticos colaboraban. Esta revuelta acabó antes de los Acuerdos de Oslo (1993) que supuso la creación de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que empezó a gestionar parte de los TOP. La ANP empezó a dirigir la lucha de estos movimientos sociales, cada vez era más autoritaria y llegó a disponer de hasta 13 servicios de seguridad muy represivos. Esto reorientó los movimientos sociales en ONG’s, lo que les condicionó al tener que depender de las condiciones de organismos exteriores para poder ser subvencionadas. Al haber tantas ONG´s, la problemática se dividió según la función de cada ONG. A palestina llegó el neoliberalismo, se empezaron a dar créditos que endeudaron a la sociedad y debido a esta presión económica se fomentó la emigración, que sustituyó a la limpieza étnica.

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César.

La zona C

Publicado: 24 junio, 2013 de accionenredinternacional en Sin categoría
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EL ÁREA C

No hace mucho tiempo, el Ministro de Economía Israelí Naftali Bennett, pedía a Israel imponer la soberanía unilateral al Área C y garantizar la ciudadanía a todos los Palestinos residentes en el área C, que según él eran 50,000.

Dicha proposición considera el Área C una región independiente, separada del resto de Cisjordania. Aunque la división de Cisjordania en áreas A, B y C no refleja una realidad geográfica si no una división administrativa temporal  que forma parte de los Acuerdos de Oslo. La división debía de ser temporal e ir incrementando el traspaso de poder a la Autoridad Palestina. No estaba diseñada para responder a las necesidades de un crecimiento demográfico a largo plazo. Sin embargo este acuerdo ha permanecido vigente por casi 20 años ya.

Alrededor del 60% de Cisjordania ha sido declarada Área C y se encuentra bajo control total y exclusive de Israel. El Área C alberga según estimaciones de la ONU a 180,000 Palestin@s e incluye el mayor desarrollo residencial de las reservas de tierra de Cisjordania. Israel ha prohibido la construcción y desarrollo palestino entorno al 70% del territorio con diferentes argumentos como declararlo tierra estatal o zonas de tiro.  Las políticas y construcción de Israel ignoran las necesidades de la población local: Se niegan a reconocer la mayor parte  de los pueblos en el Área C y diseñar planes para ellos, evitan la expansión y desarrollo de las comunidades palestinas, demuelen casas y no permiten la conexión de infraestructuras. Miles de habitantes viven bajo la constante amenaza de expulsión por vivir en zonas de tiro o en comunidades ilegales. Además, Israel  ha tomado el control de la mayor parte de las Fuentes de agua restringiendo el acceso a l@s Palestin@s.

En teoría Israel solo retiene el control total sobre el Área C. En la práctica este control del Área C afecta a todos los residentes de Cisjordania. Dispersos a lo largo y ancho del Área C se encuentran 165 “islas de Áreas A y B que albergan a la mayor cantidad de población de Cisjordania. Las reservas de tierra alrededor de las ciudades y pueblos de Cisjordania son habitualmente designados como Área C,  e Israel no permite la construcción o desarrollo de estas reservas. De esta forma Israel ahoga muchas comunidades del Área A y B, negándoles la oportunidad de desarrollo. Este es uno de los puntos que contribuyen a la dificultad de construcción, la escalada de precios en los pocos terrenos disponibles, y la total falta de lugares apropiados en infraestructuras y zonas industriales. Si buscando una alternativa los residentes de estas zonas construyen en la tierra cercana clasificada como C vivirán bajo la constante amenaza de demolición.

  • Hay docenas de pueblos palestinos en las Colinas al Sur de Hebrón que  la Administración Civil Israelí se niega a reconocer y para los que no prepara planes maestros. Unas 1,000 personas, residents en 8 de estos pueblos viven actualmente bajo amenaza constant de expulsion por que sus tierras se han designado de entrenamiento militar.
  • La Administración Civil planea transferir al menos 2000 beduinos de las tierras cercanas al asentamiento de Ma’ale Adumim  a las llamadas comunidades permanetes para expander las colonias consiguiendo un bloque quu ligue los asentamientos a Jerusalén. Previamente ya se desplazaron cientos de Beduínos para establecer el asentamiento  y después la expansión de Ma’ale Adumim.
  • L@s Palestin@s del Valle del Jordán son víctimas habituales de demoliciones. Ocasionalmente son evacuados para realizar ejercicios militares y deben lidiar con la consfiscación de cisternas de agua que son la fuente de su agua potable para ellos y su ganado.
  • Al-Khader, Yatma y Qibyah son ejemplos de comunidades palestinas cuya principal area de construcción está en el Área B. A pesar de ellos la mayor parte de las tierras comunitarias disponibles para construir casas, infraestructuras y servicios públicos se sitúa en el Área C. L@s palestin@s en estas comunidades que construyen en el área C igualmente se enfrentan a la constante amenaza de demolición.

Algun@s residentes del Área C víctimas de esta planificación y esta política de construcción israelí han llevado su caso a la Corte Suprema Israelí para pedir una reparación. A pesar de las docenas de casos presentados la corte no ha estimado relevante ni un solo caso para intervenir sobre las consideraciones de la Administración Civil. De este modo la corte permite continuar con la dañina y discriminadora política.

Al  mismo tiempo y teniendo en cuenta la legislación internacional el estado de Israel anima a sus propios ciudadanos a continuar colonizando Cisjordania. Israel entrega vastos terrenos y generosos aprovisionamientos de agua a estas colonias, diseña detallados planes que tienen en cuenta los requerimientos actuales y futuros y mira hacia otro lado con las violaciones de los planes y las leyes de construcción en las colonias.

La política de Israel en el Área C está anclada en una percepción de la misma como un territorio para servir a todas las necesidades israelíes. Y en consecuencia toma acciones que refuerzan el mantenimiento del área C y el desplazamiento de la presencia palestina, explotan los recursos del área para beneficio israelí llevando a cabo una situación en la que las colonias  se desarrollan y la presencia Palestina se vuelve nimia. Las acciones de Israel han provocado la anexión de facto del área C y creado circunstancias que influenciaran el estatus final de la zona.

La política de Israel en el Área C viola todas las obligaciones básicas de la legislación humanitaria internacional: Salvaguardar el territorio de modo temporal; no alterar el área o explotar sus recursos para beneficiar a la potencia ocupante; y, lo más importante de todo hacerse cargo de las necesidades de l@s residentes locales y respetar sus derechos. En vez de ello, a través de la Administración Civil, Israel sigue una política diseñada para conseguir justo lo opuesto: La administración Civil se niega a desarrollar planes maestros para el Área C y arguye dicha falta de planes para prohibir la construcción y desarrollo de infraestructuras. En los casos en que ante la falta de alternativas los residentes construyen en el Área C a pesar de la prohibición la Administración Civil demuele las casas. Israel ignora completamente el hecho de que es su política la que no deja alternativa real para que los residentes construyan sus casas.

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Mientras Israel controle Cisjordania, incluyendo el Área C, debe cumplir con sus obligaciones como fuerza ocupante bajo la legislación humanitaria internacional y de derechos humanos. Primero, Israel debe revocar la cesión de vastas extensiones de “tierra estatal” a los distritos y municipalidades de las colonias  Cuya propia existencia contraviene la legislación internacional– y también retractarse en la clasificación de zonas de entrenamiento militar.

Segundo, Israel debe designar zonas en el área C para la construcción de viviendas palestinas, infraestructuras y zonas industriales, y y segur un proceso de planificación cuya prioridad principal sean las necesidades de l@s palestin@s en Cisjordania. De acuerdo con la legislación jordana que era efectiva en Cisjordania antes de quie Israel la cambiara, l@s representantes de la población palestina local deben ser incluid@s en este proceso. El proceso también incluirá el reconocimiento de las comunidades existentes en Cisjordania y tod@s l@s residentes palestin@s de Cisjordania deben de ser proveíd@s rápidamente de agua y electricidad. Israel debe trabajar junto con la Autoridad Nacional Palestina para promover un plan general en Cisjordania que se dirija a las necesidades de l@s residentes de Cisjordania.

Mientras Israel mantenga la autoridad en el Área C y no permita a l@s palestin@s cosntruir legalmente, debe desistir de demoler casas y estructuras relacionadas con la economía como edificios usados para la agricultura o el comercio, cisternas de recogida de agua de lluvia etc. Además Israel no debe expulsar a la población de sus hogares sin una razón militar clara, básica e inmediata.

Algunas familias beduinas están siendo forzadas a abandonar el Valle del Jordán por la privación de agua después de que las autoridades israelíes drenaran los manantiales de la zona según denunciaron la semana pasada.

A una persona le lleva un día entero traer 3 metros cúbicos de agua desde Tammun y otros lugares del Valle del Jordán, según informó el alcalde Arif Daraghmeh.

Por ello docenas de familias de al-Malih han abandonado el lugar para vivir más cerca de recursos acuícolas.

Daraghmeh se dió cuenta de que las tuberías que pertenecen a la compañía nacional de agua israelí Mekorot pasan por al-Malih para abastecer a l@s colon@s israelíes y las bases militares pero l@s dueñ@s de las tierras palestinas no pueden acceder a un metro cúbico de agua para sus hij@s.

La zona de al-Malih consite en docenas de aldeas y pueblos destruídos en 1967 por las fuerzas armadas israelíes. Desde entoncesl@s residents palestin@s han sufrido la oppression de Israel incluyendo la confiscation de tierras y la demolición de casas y otras estructuras.

Otro ejemplo de lo que supone la vida en el Área C lo da un artículo sobre el poblado de Yanún

Yanun está ubicada al Sur de Nablus. La Ocupación ha confiscado el 80% de sus 16,450 dunums. La gente de Yanun solo puede acceder al 10% de su tierra agrícola a través de la coordinación y de los permisos de la Ocupación. La tierra está ubicada cerca de asentamientos, y acceder a ella es de una gran dificultad ya que los procedimientos israelíes van encaminados a impedir que la gente obtenga permisos. Así que en el 10% restante en donde puede trabajar la gente.

Después de Oslo, la tierra de Yanun se rompió en dos partes. Una parte fue llamada Zona B y permance bajo control parcial palestino. Lo que ahora es llamado Kherbet Yanun estáen la Zona C y está completamente bajo control israelí. La construcción y la expansión están prohibidas.

Alrededor de 40 familias viven en la parte de Yanun que ahora se considera Zona B. Seis familias, unas 36 personas en total, viven en la Zona C. Los asaltos continuados de la Ocupación y las dificultades que eso crea en el día a día han empujado a 18 familias fuera de la aldea. En un principio, había 300 personas en ella.

Los asentamientos

Los asentamientos rodean Kherbet Yanun, con ramificaciones saliendo del gran asentamiento de Itatmar; Jefat Olam Efri Aaron alOeste, Khadainim al Norte, y 777 al Este. Recientemente, los colonos han comenzado a trabajar en dos nuevas ramificaciones en el Noroeste y en el Sudeste.

Situación actual en la aldea

En el pasado, los ingresos de la aldea dependían de la agricultura y de los animales. Sin embargo, con el 80% de la tierra de la aldea confiscada, con los ataques y otras prácticas de la Ocupación, la producción agrícola se ha visto severamente restringida. Esta situación a su vez ha afectado la capacidad de los vecinos para criar animales, obligándolos a comprar forraje todo el año para alimentarlos. Antes, el forraje solo se compraba en épocas determinadas del año, y ahora el sistema actual encarece los costos y hace de la cría de animales una empresa insostenible.

Las fuerzas de Ocupación distribuyeron unas disposiciones para que los residentes de la aldea quiten la tubería de agua potable de Kherbet Yanun.”

El tiempo que se les garantiza a los granjeros para accede a su tierra es extremadamente corto, y a menudo son aviesamente otorgados en momentos inadecuados, que van de dos a cuatro días al año. Este corto período de acceso efectivamente hace imposible el cuidado de la tierra, por no decir para recoger completamente la cosecha de aceitunas durante la temporada.

Los colonos asaltan a los vecinos casi diariamente; matan ovejas, atacan a los granjeros y a los niños y contaminan el pozo que los vecinos usan para regar. También han arrojado piedras a los vehículos, y amenazaron con asesinar a los residentes si se quedan en la aldea. En total, loscolonos han asesinado 120 animales y abatido 800 árboles.

Rashdi Fahmi Murar, un residente de Kherbet Yanun dice, “Yanun era un paraíso, pero lo han transformado en un infierno. Pero a pesar de todo, no abandonaré mi hogar,solo por la tumba.”

Es por ello que resulta tan importante la siguiente noticia:

La Autoridad Palestina firma un acuerdo de cooperación con el PNUD para el Desarrollo de la Infraestructura en Jerusalén oriental y las zonas “C”

El Estado de Palestina firmó el miércoles un acuerdo de cooperación con el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) para poner en marcha el proyecto “FAIR” con el fin de facilitar el acceso a los servicios de infraestructura en las denominadas zonas “C” y en Jerusalén Este, en las cuales el desarrollo de la infraestructura representa una prioridad nacional, y allana el camino para lograr el desarrollo sostenible, dijo la oficina de prensa del gobierno palestino-Primer Ministro en un comunicado de prensa.

El acuerdo fue firmado por el primer ministro Dr. Rami Al-Hamdallah en nombre de los palestinos y el Director General del PNUD Sr. Frode Moring.

Al-Hamdallah dijo que este acuerdo se produce dentro de los planes y estrategias que se desarrollan por el gobierno palestino en su búsqueda hacia “el logro de nuestros objetivos al tener un estado plenamente soberano con las fronteras de junio de 1967, con Jerusalén Oriental como su capital.” Señaló que este proyecto busca “promover y facilitar la capacidad de las instituciones nacionales para la planificación y ejecución de la infraestructura social y pública en las denominadas “zonas C” en Jerusalén Este, para llegar a una infraestructura sostenible, con énfasis en la sectores vitales como la salud, la educación, la vivienda, la energía, el transporte, el agua y el drenaje.”

El primer ministro agradeció a todas las partes que han contribuido a hacer posible la firma de este acuerdo, al decir “nuestro trabajo sostenible ayudó a avanzar hacia la consecución de dos objetivos nacionales clave, que son el acceso a una infraestructura capaz de responder a las necesidades de los ciudadanos y que es una piedra angular para el crecimiento espacial; y colaborar en el fortalecimiento de la firmeza de nuestro pueblo, especialmente en las comunidades desatendidas, como uno de los requisitos básicos para la protección de la tierra”.

Según el acuerdo, que será implementado por el Ministerio de Gobierno Local en el lado palestino en las llamadas zonas “C” y Jerusalén Este, el PNUD prestará apoyo técnico e internacional para el ministerio, así como la emisión de permisos de construcción cuando sea necesaria, en plena coordinación con nuestros socios internacionales.

El programa se ejecutará en un periodo de tres años con un presupuesto inicial de $ 51 millones a través de un fondo monetario internacional.

Finalmente queremos dejaros un video que enseña cómo se vive la desposesión, con el informe en la página adjunta.

Un estudio sobre la transferencia de beduinos refugiados

Publicado: 4 junio, 2013 de accionenredinternacional en Sin categoría
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UNWRA y la ONG BIMKOM (formada por un grupo de arquitectos para reforzar la democracia y los derechos humanos en el área de urbanismo) han elaborado el informe ‘Al Jabal: un estudio sobre la transferencia de beduino refugiados de Palestina’. El informe analiza las consecuencias de la reubicación de 150 refugiados de Palestina pertenecientes a familias beduinas contra de su voluntad, un desplazamiento iniciado en 1997 para llevar a cabo una expansión del asentamiento de Ma’ale Adummim, que, como todos los asentamientos, es ilegal ante la Ley Internacional.

La Administración Civil israelí está preparando planes para un pueblo de beduinos centralizado en la zona C de Cisjordania. El pueblo es una de las opciones que han propuesto  las autoridades israelíes para el futuro de comunidad de pastores nómadas de Cisjordania, El Beduino. La mayoría de los beduinos en la Cisjordania de hoy en día son refugiados palestinos, procedentes de territorios tribales en lo que hoy es el desierto de Negev. La transferencia de los beduinos dependientes de la ganadería a configuraciones semi-urbanas centralizadas hoy son quizás el último sector de la población de refugiados palestinos a experimentar una transformación de una sociedad rural tradicional a otra basada en una zona urbana basada en trabajo asalariado. La amenaza a los refugiados beduinos palestinos se enfrentan hoy en día -aunque significativamente a menor escala al sufrimiento de la gran mayoría de los refugiados de Palestina hace más de 60 años, cuando eran exiliados por la fuerza de cientos de aldeas y pueblos de antes del mandato Palestino de 1948 y se convirtieran en residentes de campos de refugiados densamente poblados.

Mientras que los programas de reasentamiento del gobierno tienen poblados beduinos introducidos en toda la región, hasta la fecha sólo uno de estos proyectos se ha llevado a cabo

por la Potencia ocupante dirigido a los beduinos refugiados palestinos en Cisjordania. “Arab al Jahalin” el pueblo en el que se centra este informe, está compuesto por 150 familias beduinas refugiadas de Palestina que fueron trasladados fuera de sus grupos de parentesco rurales en la periferia oriental de Jerusalén centralizando su localización en tres etapas entre 1997 y 2007.

Como las autoridades israelíes planifican un segundo pueblo beduino en Cisjordania, es entorno a los residentes de ‘al pueblo Jahalin árabes a los que el resto de los refugiados palestinos beduinos rurales hoy en día se giran para el asesoramiento y la experiencia adquirida, ya que requieren protección internacional paraa rechazar dichas transferencias y para ser devueltos a sus territorios tribales tradicionales en el Negev.

Mientras que los municipios de beduinos en el Negev y en la región ha sido objeto de estudio riguroso desde múltiples ángulos, el pueblo de ‘Arab al Jahalin-el único ejemplo de la centralización de la los refugiados palestinos pastores nómadas en Cisjordania hasta la fecha-nunca ha sido el foco de la investigación. No hay literatura disponible para informar a las partes interesadas que deseen evaluar el impacto de la transferencia y la centralización en un entorno urbano de los beduinos  refugiados palestinos. Reconociendo este vacío en la literatura, Bimkom y UNRWA han llevado a cabo un estudio antropológico del  pueblo Al Jahalin para demostrar la realidad del día a día de los beduinos palestinos refugiados después de su transferencia. Este informe consta de tres partes principales.

–          Parte I: presenta los antecedentes de los beduinos de Palestina refugiados que viven en la periferia de Jerusalén hoy en día, incluyendo el proceso de la creación del pueblo árabe Al Jahalin en el contexto de la ocupación.

–          La Parte II presenta seis estudios de casos basados en los cinco meses de investigación de campo. Un examen detallado del estudio de los casos revela la variedad de formas en las que las vidas de los diferentes habitantes de ‘Arab al Jahalin han sido afectados por la transferencia.

–          La Parte III presenta las conclusiones del estudio. Las dos conclusiones principales que surgen del análisis del estudio de los casos es “que la centralización de las comunidades rurales en contra de su voluntad se ha traducido en una situación que

  • 1) es socialmente no viable
  •  y 2) es económicamente inviable. La transferencia de las comunidades beduinas rurales a ‘Al Jahalin en tres oleadas a partir de 1997 los ha dejado sin activos sociales o económicos disponibles con los que reconstruir satisfactoriamente su vida en el nuevo entorno. Quince años después de que comenzaran las transferencias, los residentes de la aldea hoy siguen luchando para mantener los elementos de su orden social tradicional y de sus medios de vida pastorales.

El informe claramente demuestra que la compensación financiera fijada a través del litigio no se ha asegurado la seguridad social, económica o cultural para los beduinos de Palestina refugiados en el pueblo. Esto demuestra que, en estas circunstancias, y a la espera de una solución duradera al problema de los refugiados, la opción más viable para los residentes de la aldea es el ejercicio de prácticas de residencia dual, que viven parcialmente en el pueblo y mantener parcialmente la movilidad de su tradicional vida volviendo a localidades rurales de la zona C, una práctica considerada ilegal por las autoridades israelíes.

Si bien la práctica de la doble residencia permite a las familias de poseer mejor el ritmo y la dirección de sus vidas después de la transferencia, mantiene su vulnerabilidad exigiendo a los beduinos regresar a las zonas donde corren peligro de demolición de viviendas y desalojo.  Además, la práctica de la doble residencia se divide unidades familiares, lo que supone tanto cambios fundamentales en los roles familiares y las prácticas cotidianas.

Tanto en el pueblo Al Jahalin y en las comunidades rurales ahora amenazadas de transferencia, este estudio de Bimkom / UNRWA concluye que el desarrollo sostenible rural y el acceso seguro a los recursos naturales de sus zonas rurales actuales son las soluciones más viables para los beduinos refugiados palestinos de las comunidades en la periferia de Jerusalén que deseen salvaguardar su tejido social y cultural y para tener una base económica sólida para el progreso y el desarrollo. Estas son las condiciones esenciales en que se podría permitir a las comunidades de refugiados palestinos beduinos a impulsar el proceso de modernización de acuerdo con su momento, ritmo y la dirección deseados.

EL CASO DE AL JABAL

Antes de su traslado a al Jabal, los pequeños grupos de parentesco de Salamaat jahalin tenían la composición socio-cultural de los grupos de pastores semi-nómadas en el que estilo de vida se determinaba en gran parte por los medios de subsistencia. Si bien, como todos los refugiados palestinos, los beduinos de Palestina refugiados han experimentado ser separados de sus territorios como resultado del conflicto de 1948, no experimentaron los múltiples desafíos sociales y económicos del bienestar por ser trasladados a campos de refugiados densamente poblados en su entrada a Cisjordania. En cambio, los beduinos refugiados de Palestina se dividieron en pequeños grupos de parentesco dispersos por toda Cisjordania con su ganado con el fin de mantener su

estilo de vida nómada. La formación de al Jabal era por lo tanto, la primera experiencia de estar centralizada en una ubicación semiurbana en la historia de los beduinos Jahalin. Si bien las condiciones para los residentes de la zona C se había vuelto cada vez más difícil como resultado de las políticas israelíes y prácticas en el territorio ocupado, la gran mayoría de las comunidades de refugiados beduinos Jahalin rurales han mantenido sus estructuras sociales con la operación de las economías duales (economía pastoral tradicional) impulsado por el trabajo ad hoc en los asentamientos israelíes locales y las ciudades palestinas) proporcionando funciones claras sociales y

económicas tanto para hombres como para mujeres

AL JABAL: SOCIALMENTE NO VIABLE

La centralización de los grupos de pastores dispersos en un lugar es en sí mismo una contradicción. El entorno forzado de Al Jabal, el cual se asemeja a los campos de refugiados establecidos por la UNRWA para otros refugiados de Palestina en la década de 1950, es un concepto que fue rechazado de plano por los beduinos antes de su aplicación. Hoy en día, la integración económica o social no es evidente en al Jabal en un nivel sostenible. Si bien la transferencia a una entorno planificado potencialmente proporciona una mejor vida, normas de seguridad de la demolición, la proximidad a los servicios y el aumento de las oportunidades económicas para sus habitantes, provocó daños en el núcleo mismo de tejido social de los beduinos como resultado de la transferencia a Al Jabal no se ha considerado en la elaboración de los criterios para medir el éxito. Sí, las familias se han adaptado a los aspectos prácticos de la vida en al Jabal, pero esta no es una medida del éxito de un proyecto, es una medida de la resistencia humana.

La fusión de los grupos de parentesco separados en un espacio contra su voluntad al instante disuelve la sensación de seguridad espacial de una comunidad; el movimiento de  los pasillos de trashumancia creados a lo largo del tiempo por décadas de leyes sociales y económicas tradicionales en el propio grupo de parentesco rural que de repente ya no existe. De la nota clave, los residentes de Al Jabal son no tradicionalmente una comunidad, sino grupos de parentesco entre las cuales las estrictas leyes sociales operan, incluyendo una restricción a la libre circulación de las mujeres si los hombres de un grupo diferente estan presentes.

Esta inestabilidad se encarna simbólicamente en los aspectos físicos de Al Jabal hoy-una ladera de casas en diferentes etapas de la construcción, parcial y sin asfaltar carreteras, improvisadas la electricidad (aunque legal) y las conexiones de agua en la mayoría de las áreas, y la proximidad al basurero municipal de la que peligrosos gases, un hedor abrumador y nubes de negro humo de la combustión espontánea que con frecuencia emite la superficie.

Sobre el papel, al Jabal es el hogar de más de 1.500 personas, sin embargo, las calles están a menudo completamente vacías. ¿Por qué? La densidad residencial y posterior estrechamiento en la proximidad de diferentes grupos de parentesco entre sí era extraño a los beduinos y de inmediato provocó una restricción en el movimiento de mujeres en torno al Jabal.

Además, mientras se utilizan los edificios comunales en diversos grados, la falta de sentido de uso común de espacio público prevalece en al Jabal ya que el concepto es sobre todo extranjero en las comunidades rurales. Otros, decenas de Familias “residentes” son estacionales o permanentemente

ausentes en Al Jabal con el fin de seguir economía de pastoreo en las zonas rurales. Los residentes permanentes, a menudo hogares encabezados por mujeres cuyos maridos e hijos mayores viven durante largos períodos del año en localidades rurales con la familia ganadera permanecen dentro de sus casas donde no sean observadas. El aislamiento social en Al Jabal, está en marcado contraste con el tejido social vibrante de los grupos emparentados de beduinos rurales ubicados a pocos minutos de al Jabal hoy en día, donde las familias operan una economía dual y mantienen la armonía social. Durante la investigación en las comunidades rurales que rodean al Jabal, numerosos jefes de familia presentan las llaves a los investigadores/as de las casas que habían construido en Al Jabal tras la transferencia. Detrás de las puertas cerradas, estas casas están sin muebles y deshabitadas. La explicación fue que sus familias no pueden vivir una vida de su elección en Al Jabal.

Un elemento espacial que cause aún más inestabilidad social para los residentes al Jabal es el actual conflicto con la comunidad de Abu Dis, que son los propietarios tradicionales de la tierras asignadas para Al Jabal por las autoridades israelíes. Una vez más, como en un eco de la fricción entre los refugiados de Palestina entrantes y los palestinos que eran autóctonos de Cisjordania y la Franja de Gaza durante Mandato de Palestina antes de 1948 que se vieron obligados a acoger a los recién llegados, el informe Jahalin indica que la fricción continua entre los beduinos de Palestina refugiados y la comunidad de acogida de Abu Dis en cuyos terrenos fueron transferidos a partir de que aumenta la sensación de  inseguridad permanente para los beduinos. Mientras que su transferencia ha asegurado a los residentes de Al Jabal aparentemente contra nuevos desplazamientos y expropiación por las autoridades israelíes, la Salamaat Jahalin creen que siguen siendo vulnerables a nuevos desplazamientos en el futuro ya que la comunidad de Abu Dis, tiene una demanda histórica sobre la tierra de Al Jabal, y podría tomar medidas para reclamarla.

Los refugiados beduinos palestinos en Al Jabal ven su presencia allí como temporal, una realidad  que refleja su inseguridad constante y previene de un sentido de permanencia sobre el lugar que se han visto obligados a habitar.

ECONÓMICAMENTE INVIABLE

A través de una lente económica, es evidente que los pagos de compensación emitidos a la entrada

Familias Salamaat tanto por el ICA y la Autoridad Palestina fueron en gran parte invertidos en la construcción de viviendas en terrenos asignados a cada familia. Muchas familias vendieron sus

ganado antes de la mudanza, canalizando los beneficios en la ejecución de las obras de  Construcción, y por lo tanto perdieron los ingresos (y los roles de género) generado por el economía tradicional. Otros continuaron para mantener su acciones en localidades rurales en riesgo de desalojo / demolición por el ICA y continuó operando una economía dual; con algunos miembros de la familia que trabajan el ganado y otros miembros de la familia que buscan empleo en locales

centros urbanos, tanto palestinos como israelíes. Mientras familias entrantes presentaban diferentes situaciones financieras en el momento del traslado, se encontraron exclusivamente una realidad que antes no habían experimentado: el costo de vivir en una casa es significativamente más alto que el costo de vivir en una choza. Pero las opciones para el empleo regular de una sociedad tradicionalmente basada en el pastoreo con comparativamente bajos niveles de educación eran relativamente pocas, y lo siguen siendo hoy. En una mañana normal en al Jabal, grupos de hombres de mediana edad sentados en bancos de sombra fuera de sus casas, gritando saludos a transeúntes, quienes además tampoco tienen trabajo al que ir. Para aquellos que no encuentran trabajo, la mayoría de los empleados beduinos toda Cisjordania viven al margen de la del mercado laboral, llenando posiciones marginales de obra no cualificada laboral. Con los costos y los hogares adicionales repentinos. Después de haber perdido la mayor parte de su economía tradicional a la llegada en Al Jabal, los refugiados del Salamaat Jahalin se encontraron con un nuevo nivel de desafío financiero.

El empleo para los hombres de Al Jabal que ya no tienen ganadero es en gran parte en el trabajo diario remunerado ad hoc, mientras que los que tienen un empleo a tiempo completo en su mayoría trabajan como trabajadores en los asentamientos israelíes, específicamente las zonas industriales de Ma’ale Adummim y Mishor Adummim. La dependencia para el empleo en los asentamientos presenta una vulnerabilidad económica específica para los trabajadores palestinos cuyos empleos dependen de un contexto político volátil. Los planes actualmente congelados

para completar la construcción el muro entre Al Jabal y Maale Adumim harían someterse a los beduinos a rigurosos controles de seguridad todos los días con el fin de acceder a su lugar de trabajo.

Las alternativas son pocas, dejando a los jóvenes desarrollar sus propios medios para crear ingresos.

Una industria como de cosecha propia es la colección de chatarra de la basura municipal cercana

y su re-venta a los comerciantes locales en Eizariya. Este actividad viene con su propio conjunto claro de  riesgos para la salud y la seguridad de la juventud que se involucre en ella, ya que i plica entrar en contacto diario con los gases tóxicos y las aguas residuales en un paisaje conocido por combustiones internas y de la superficie de forma regular. Enfocando el tema de la educación, los niveles de abandono de alumnos varones son altos en al Jabal, ya que completar la educación secundaria tiene pocos incentivos.

Los padres en cuestión señalan que es difícil motivar a los sus hijos, que ven que los niveles de desempleo ya son altos entre los residentes al Jabal, que tras haber completado su educación, el trabajo asalariado básico no requiere calificaciones escolares y las perspectivas de carrera en el sector palestino son bajos para los beduinos marginados. Mientras que las niñas

logran mayores niveles de educación que los varones, las mujeres de AlJabal están casi todas en paro con la excepción de un puñado de alto rendimiento que trabajar principalmente como maestras en las escuelas locales. La competencia para puestos cualificados es alta en el sector palestino y la cultura local no alienta a las mujeres a buscar puestos de trabajo en los asentamientos israelíes.

Con esta realidad, la previsión económica para la actual comunidad al Jabal es desoladora: con el aumento de niveles de pobreza y  la influencia de factores políticos emergentes se intensifica esta sensación. Los residentes hablan con profunda preocupación de la intención de las autoridades israelíes para expandir al Jabal para la transferencia de familias beduinas adicionales en la misma ubicación, diciendo que puede sólo acelerar su origen común en la pobreza.

LA RESIDENCIA DUAL LA OPCIÓN MÁS VIABLE HOY

Los diferentes impactos de la transferencia en las familias son el resultado de los múltiples y complejos retos sociales, culturales y económicos experimentados por los beduinos en el proceso de cambio. Por ejemplo, las familias que fueron obligadas a deshacerse totalmente de su ganado durante el traslado a Al Jabal y tenían pocas alternativas de generación de ingresos y han experimentado un impacto más agudo de la transferencia debido a la instantánea (y forzada) pérdida del sistema socio-económico que había operado en su comunidad rural.

Comparativamente, las familias que mantienen total o parcialmente su rebaño durante la transferencia y han desarrollado nuevas estrategias de manejo de ganado han experimentado

un menor grado de separación de su entorno social y de sus realidades económicas durante el proceso de transferencia.

En resumen, han sido capaces de mantener una mayor sentido de propiedad sobre el ritmo y el tipo de cambio a la que sus tradiciones han sido sometidas.

Sin embargo, de las decenas de estas familias que mantienen algunos o la totalidad de su ganado cuando fueron trasladados a otros Jabal, sólo diez viven allí de forma permanente hoy, coincidiendo

sus tasas de carga con los pastizales y los recursos hídricos disponibles en las inmediaciones. Para los otros, la falta de acceso a los recursos naturales adecuados en la periferia Jerusalén junto con la falta de espacio de al Jabal para sostener efectivamente jaulas y alimentación intensiva obliga a las familias usentarse de Al Jabal durante largos períodos del año, operación de un doble residencia que les permite mejor aprovechar las ventajas de la ciudad y del campo. Para ellos, al Jabal no es viable como residencia permanente, ya que no permite el ejercicio de su economía tradicional o de las estructuras sociales de su elección. Las familias que mantienen la residencia tanto en al Jabal y en zonas rurales utilizan al Jabal como un centro de servicios, mientras que las localidades rurales que habitan el gran parte del año son su residencia principal.

Al Jabal se utiliza tanto para la única disposición y servicio se puede llegar con relativa facilidad dentro de la pequeña límites geográficos de Cisjordania.

No todos los residentes actuales fueron trasladados físicamente a Al Jabal ya que doce familias eran residentes en la ladera escasamente habitada antes de su selección por las autoridades israelíes como un sitio de transferencia. Para estas doce familias – en su mayoría del grupo Hirsch – la experiencia de la transferencia era diferente y merece una aclaración. Estas familias habían se habían deshecho de su ganado en gran medida gradualmente décadas antes de la transferencia y se habían acercado a los centros urbanos con el fin conseguir una educación superior y un empleo formal. Habían elegido, a su propio ritmo y en su propio sentido, iniciar el proceso de transición de las tradiciones dependientes de la ganadería, mientras que mantenían el parentesco beduino llevado a sus estructuras sociales. La afluencia de más de 100 familias a la ladera destruyó la capacidad de su grupo de parentesco de funcionar de su manera tradicional. Por ejemplo, las mujeres Hirsch – que no habían sido transferidas físicamente- se vieron afectadas en la misma manera que las mujeres rurales entrantes debido a la cercanía súbita de familias Salamaat extranjeras. La Economía Hirsch, sin embargo, no se vio afectada directamente por la transferencia, ya que ya era en gran parte urbana y que no dependían de la ganadería.

DESARROLLO RURAL SOSTENIBLE COMO BUENA PRÁCTICA

La residencia dual conlleva una vulnerabilidad específica para los Salamaat transferidos, ya que las familias que regresan a las localidades rurales de Al Jabal siguen en riesgo de desalojo o demolición por las autoridades israelíes. Como tal, mientras que la residencia dual sostiene las economías tradicionales y las costumbres sociales, proporciona poca seguridad permanente a las familias que la adoptan y, a su regreso a los sitios rurales, están obligados a volver a vivir en un refugio de baja calidad y sin infraestructuras básicas y sufren potenciales amenazas de demolición de nuevo, debido a la falta de permisos de construcción.

No hay duda de que vivir en hogares con infraestructura facilita en gran medida el día a día extenuante en exigencias físicas de los beduinos que participan en la gestión de los hogares. Para las beduinas, los soportes en los hogares se utilizan para cocinar, lavar la ropa y refrigeración, y todas las casas tienen un cuarto de baño y al menos un aseo. Se ha reconocido a nivel mundial que la infraestructura básica mejora significativamente la vida nómada y que es totalmente factible instalar esas infraestructuras con bajo impacto ambiental y métodos sostenibles en las comunidades rurales existentes.

Con conexiones legales a agua y electricidad, las familias beduinas rurales podrían usar lavadoras, frigoríficos, cocinas y luces internas, al igual que los residentes de Al Jabal pero no pueden elegir sus empleos y economía o red social.

Los planes de crecimiento de la colonia de Maale Adumin amenazan con repetir estos problemas con muchas otras comunidades y familias beduinas de la zona, y si Al Jabal sigue creciendo los conflictos dentro del propio pueblo entre la población beduina ya asentada y los recién llegados

Como siempre la semana viene cargada de buenas y malas noticias, os dejamos las tres que más nos han impactado:

1)      Samer Issawi deja su huelga de hambre tras un acuerdo para su liberación

«Samer Issawi ha dejado su huelga de hambre después de haber firmado este martes un acuerdo con el fiscal militar de la ocupación que prevé su liberación en ocho meses, el 23 de diciembre de 2013», informó en un comunicado el Club de Prisioneros Palestinos, que cita al abogado de Issawi, Jawad Boulos.

Hospitalizado cerca de Tel Aviv en un estado crítico, Issawi, de 33 años, ha comenzado a ingerir vitaminas tras el anuncio del acuerdo –lo que tuvo lugar la noche del lunes–, según ha confirmado Boulos a la agencia AFP.

Según los términos del acuerdo, Samer Issawi, acusado de «actividades terroristas» por Israel, debe ser liberado en un plazo de ocho meses a partir del fin de la huelga de hambre y podrá regresar al domicilio familiar en Issawiya, un barrio de Jerusalén Este.

Issawi, cuya salud se ha deteriorado notablemente, se había convertido en un símbolo en Palestina con su larga protesta por su arresto, que se produjo poco después de ser liberado en octubre de 2011 en virtud de un canje de presos con Israel por el soldado Gilad Shalit.

En 2002 había sido condenado por un tribunal militar a 26 años de cárcel por cinco casos de «intento de asesinato» y por pertenencia al Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP).

Desde el pasado agosto solo ingería de forma intermitente líquidos, vitaminas, sales y otros nutrientes, aunque no tomaba alimentos sólidos, lo que motivó su ingreso en el hospital de la prisión de Ramle, cerca de Tel Aviv.

Las autoridades israelíes, preocupadas por las consecuencias –sobre todo a nivel de movilización popular– que la muerte en prisión de Issawi podría tener, habían aceptado anteriormente la liberación «inmediata» del preso con la condición de que fijara su residencia en la franja de Gaza, algo que él había rechazado.

Posteriormente, Israel propuso a la Unión Europea expulsar a Issawi a uno de sus estados miembro, inicativa que también rechazó el preso en huelga de hambre.

Este es un triunfo para las protestas no violentas por los derechos de los presos que se vienen dando en los últimos meses.

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2)      Partidos de la coalición israelí se unen para reducir la tierra beduina

Los partidos se comprometen a poner un límite de tiempo de cinco años en la evacuación de las aldeas beduinas no reconocidas. Grupos de derechos humanos advierten que si se implementa el plan de gobierno, unos 30.000 palestinos beduinos será expulsado de sus hogares y reasentados en municipios inadecuados.

Los miembros de los cuatro principales partidos de la coalición han llegado a un acuerdo que reduciría aún más el terreno designado para el reasentamiento de la población beduina en el Negev, informa el diario israelí Maariv.

Gobiernos israelíes han estado trabajando en una política que resuelva el problema de las aldeas beduinas no reconocidas en el Negev durante la última década. En el último plan – comúnmente conocido como el plan de Prawer – el gobierno pretende expulsar a la fuerza entre varios miles (según el Gobierno) y hasta 30.000 beduinos palestinos de sus aldeas actuales, mientras que varios pueblos son reconocidos y elegibles para proveerlos de servicios públicos e infraestructura.

Los beduinos que están programado para ser retirados de sus hogares recibirán una compensación monetaria y ofreció nuevas viviendas en los municipios existentes.

Hoy, sin embargo, Maariv informa que destacados miembros de Knesset de los principales partidos de la coalición acordaron limitar aún más el Plan Prawer. Diputados de Yesh Atid partido de Yair Lapid, el Likud de Netanyahu y Casa Judía de los colonos decidieron suprimir las modificaciones realizadas en el plan por el ex ministro Benny Begin, que fue designado por el gobierno anterior para ajustar el esquema inicial de las necesidades de la población en la tierra.

Mientras que los líderes beduinos y grupos de derechos no estaban satisfechos con el trabajo del señor Begin, sus negociaciones con la población local fueron examinados por la derecha, que exigió al gobierno evacuar por la fuerza a la mayoría de las aldeas no reconocidas, y se opuso a cualquier negociación con los ciudadanos beduinos locales.

Los partidos de la coalición acordaron eliminar gran parte de la tierra que el señor Begin prometió a los beduinos, y también para colocar un límite de cinco años para la eliminación de la población de sus hogares actuales y reasentarlos en las zonas designadas en el antiguo Plan de Prawer. Durante este período, los beduinos puede apelar sus casos a los tribunales, pero todos los reclamos de tierras beduinas restantes serán borrados después de cinco años.

Alrededor de 65.000 ciudadanos palestinos beduinos de Israel vive en 59 aldeas no reconocidas en el Negev, en parte debido a que Israel decidió no reconocer muchas reclamaciones de los beduinos a la tierra en los primeros años del estado israelí. Otros pueblos no reconocidos fueron creados como resultado de las transferencias de población y la migración en la guerra de 1948 y los años posteriores. Privados de servicios y de infraestructura del gobierno, los pueblos se expandieron en forma desorganizada y no planificada, por lo que afirman que los beduinos “están tomando” Negev.

En la década de 1970, el gobierno alentó a la población beduina a registrar sus reclamos de tierras, pero esas afirmaciones no fueron reconocidas. El Plan Prawer representa el esfuerzo más grande para reasentar a la población palestina en una zona bajo control israelí (incluyendo los territorios ocupados) en la actualidad. No está claro qué grado de cooperación o resistencia mostrará la población beduina a la implementación del plan al proceder del gobierno israelí. El desarrollo más reciente, sin embargo, aumenta la probabilidad de una confrontación entre los beduinos y el gobierno.

3) Israel prorroga ley que permite detener y encarcelar sin cargo ni juicio

El Gobierno de Israel ha prorrogado por dos años más una ley que permite la detención y encarcelamiento indeterminado de ciudadanos y ciudadanas palestinas sin cargo o juicio alguno.

Esta ley, aprobada por el parlamento israelí, autoriza a los tribunales a extender la detención de los reclusos palestinos, sin cargo ni juicio, según ha informado este martes el canal libanés Al-Quds TV. El parlamento israelí aprobó esta ley hace dos años, pero le encargó al gabinete israelí de decidir sobre la prorroga de esta política.

Los activistas políticos y pro derechos humanos afirman que Israel pretende impedir la revelación de la tortura y la violencia que se aplica contra unos 5.000 presos palestinos, entre niños y mujeres, que sufren de hacinamiento, negligencia médica, malos tratos, humillación y restricciones severas de visitas de familiares.

En línea con sus políticas racistas, el pasado marzo, el ministerio de transporte de Israel puso en marcha una línea de autobuses que sólo da servicio a pasajeros palestinos que viajan desde Cisjordania hasta el centro de Tel Aviv, en un intento de evitar que los palestinos viajen en los servicios de transporte que utilizan los israelíes.

En abril, el alto negociador palestino Saeb Erekat calificó de “racista” la decisión israelí de continuar la prohibición para conceder la ciudadanía a los palestinos residentes en Cisjordania que estén casados con palestinos residentes en los territorios ocupados.

En el mismo contexto, el ministro de asuntos interiores de Israel ha anunciado que instalará dentro de un mes cámaras de seguridad inalámbricas en las mezquitas e iglesias localizadas en los territorios palestinos ocupados.

Por lo que vemos que la opresión y la ocupación siguen avanzando cada día, pero aún quedan batallas por ganar.